En un contexto marcado por el paro de actividades en el fútbol argentino, Boca publicó un extenso comunicado institucional para expresar su apoyo a Claudio "Chiqui" Tapia y Pablo Toviggino, luego del llamado a indagatoria judicial en una causa por presuntas irregularidades impositivas. La decisión se conoció mientras distintos clubes de la Liga Profesional manifestaban posturas similares frente al conflicto.
Desde la dirigencia del "Xeneize" señalaron que acompañarán la suspensión de la fecha 9 del torneo y manifestaron su solidaridad con las autoridades de la AFA. En el texto difundido remarcaron que "no podemos dejar pasar los reiterados ataques que vienen sufriendo y que golpean directo a sus familias", y enviaron un mensaje de respaldo al considerar que atraviesan momentos personales difíciles a raíz de la situación.
La medida de fuerza se desarrollará entre el 5 y el 8 de marzo, período en el que estaban programados los partidos correspondientes a esa jornada del campeonato y que coincide con las indagatorias judiciales. Según el club, la decisión responde a un escenario que genera preocupación institucional y afirmaron que "las actuaciones impulsadas contra autoridades de la AFA trascienden un debate técnico y afectan la normalidad del sistema".
Además, la institución reafirmó su postura histórica respecto al modelo organizativo del fútbol argentino y rechazó la posibilidad de avanzar hacia sociedades anónimas deportivas. En ese sentido, sostuvieron que "defender el modelo asociativo implica preservar la autonomía de los clubes y su compromiso social", destacando el rol de las entidades sin fines de lucro gobernadas por sus socios.
Un conflicto institucional que impacta en todo el fútbol argentino
En el cierre del comunicado, Boca aseguró que mantener el funcionamiento regular de las instituciones resulta clave para garantizar estabilidad y seguridad jurídica dentro de la competencia. El club reafirmó su compromiso con la transparencia y el respeto al marco legal vigente, al tiempo que la suspensión de la fecha expone un nuevo capítulo de tensión entre la conducción del fútbol argentino y el ámbito judicial, con consecuencias directas sobre el desarrollo del torneo local.